Las soluciones del Grupo GU aportadas por Procomsa en los sistemas de herraje han permitido a la compañía dar respuesta a uno de los mayores desafíos inmobiliarios: el proyecto Centro Canalejas de Madrid. Procomsa ha intervenido en todas las fases del proyecto de este complejo de lujo, para adaptarse a los trabajos de conservación y restauración de uno de los edificios más emblemáticos de la capital. Pero, a su vez, ha ofrecido un servicio global, ofreciendo soluciones a cada uno de los sistemas de cerramientos, aportando un alto valor y exigencia a las necesidades de cada uso.

El complejo residencial Centro Canalejas, adquirido por CMC, es uno de los proyectos inmobiliarios más ambiciosos de Madrid, en el que Procomsa ha tenido una importante intervención durante todas las fases de ejecución, desde diseño, fabricación hasta suministro e instalación de los distintos sistemas de herraje que componen el cerramiento exterior e interior del complejo de edficios. Durante los más de cinco años que ha durado esta iniciativa, ha superado con éxito todos los desafíos, con el firme propósito de recuperar uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

Con una mezcla de estilos que van desde el eclecticismo hasta el modernismo y el neobarroco, los trabajos de restauración se han focalizado en la imponente fachada, cuyo principal reto ha consistido en su total conservación, pero combinando un diseño vanguardista en su interior, sin que por ello perdiera su esencia.

El proyecto Canalejas

Diseñado por el arquitecto Carlos Lamela, el proyecto ha contemplado 7 edificios de finales del siglo XIX, de la época de los Austrias, para albergar un hotel de lujo, además de viviendas de alto standing y un centro comercial. Precisamente, la popular cadena Four Seasons ha inaugurado este mes de septiembre su primer hotel en España.

No obstante, el proyecto ha sido un auténtico reto en todos los niveles. Con una inversión superior a los 500 millones de euros y cerca de 8.000 metros cuadrados de superficie, Procomsa ha superado con éxito las exigencias técnicas de este plan de restauración, proporcionando soluciones globales de herraje para los diferentes usos y funciones del complejo de edificios.

Entre las disposiciones técnicas se requería el pleno cumplimiento de la normativa relativa a los dispositivos de herraje para salidas de emergencia accionadas por manilla (EN 179) o en los dispositivos antipánico (EN 1125). Pero también ha aportado un alto valor en términos de seguridad y control total en las puertas cortafuego (EN 12209). Todo esto ha sido posible gracias a la amplia gama de cerraduras BKS.

Soluciones integrales en los sistemas de herrajes

Procomsa estudió con detenimiento el proyecto inicial, para valorar los sistemas más adecuados. Además de las certificaciones normativas, CMC, propietaria del complejo, solicitó como requisito principal disponer de sistemas de herrajes seguros y, sobre todo, duraderos y con capacidad para dar respuesta a situaciones extremas.

Entre la amplia gama de productos suministrados por Procomsa destacan:

– Manillas de puerta BKS con tecnología WDL (Tremolo, Belcanto)

– Dispositivos antipánico BKS

– Cerraduras BKS

  • B-23
  • B-1206
  • B-0515

– Herraje oscilobatiente Uni-Jet M6/12

– Herraje oscilobatiente Uni-Jet R para ventanas en arco

– Herraje corredero elevable GU 934 (puertas de patio)

Desde CMC, además de disponer de uno de los edificios más emblemáticos de Madrid, teníamos la responsabilidad de acoger el primer hotel de la prestigiosa cadena Four Seasons en España. El proyecto Canalejas era de gran envergadura por su tamaño y calidad, pero también por las diferentes necesidades que planteaba, dependiendo de su uso tanto para el complejo hotelero de gran lujo, las viviendas de alto nivel, la galería comercial o el parking de uso dotacional. En todos los casos buscábamos una solución en global y en los herrajes de puertas lo encontramos en la marca BKS”, destaca Ángel Pérez, Director Técnico de CMC Canalejas.

En este sentido, la tecnología aplicada a las manillas WDL BKS de Procomsa garantiza 1,5 millones de ciclos y cumple con la normativa EN 1906. En combinación con las cerraduras BKS para las salidas de emergencia (vías de escape), aporta unas elevadas prestaciones, dando respuesta a las necesidades del diseño.

Además, la aportación por parte de PROCOMSA de todas las EPDs (Declaración Ambiental de Producto) ayudaron a obtener la prestigiosa certificación LEED Gold de edificios sostenibles, acreditada por el US Green Building Council, convirtiendo así a GU/BKS como un elemento diferenciador del proyecto.

Desafíos estéticos

Además de ofrecer una amplia gama de productos con unos altos estándares en términos de calidad y seguridad, para dar respuesta a las exigencias del proyecto, la compañía ha tenido que resolver distintos contratiempos, como la adaptación de los herrajes en los diferentes acabados propuestos por el equipo de diseño y decoración, en especial del Hotel Four Seasons.

Durante el proceso de diseño, y siempre asesorados por Procomsa, encontramos en la marca BKS diferentes soluciones dirigidas a conseguir una calidad óptima para cada petición. Unido a su flexibilidad y personalización en el diseño, ha aportado la solución que necesitábamos. Además, se ha ido desarrollando durante todo el proceso en coordinación con los distintos actores que han intervenido como es el caso del promotor, los especialistas técnicos, el equipo de arquitectos y los interioristas e incluso con los distintos industriales fabricantes de las puertas, para adaptarse a las soluciones del producto BKS y superando las limitaciones impuestas por cada uno de los participantes”, añade Ángel Pérez.

Para el cerramiento exterior se optó, en su mayoría, por ventanas de madera fabricadas por Carinbisa con las que se pudo dar solución a los requerimientos de un proyecto con altas exigencias en todos sus términos. “Desde el punto de vista de la carpintería exterior se nos planteó un doble reto. Por un lado, se debía respetar la estética de las antiguas ventanas de madera del siglo XIX y sus complicadas molduras, pero a su vez ofreciendo los más altos niveles de aislamiento térmico y acústico propios de ventanas de alta tecnología del siglo XXI”, afirma Carlos Subías de Carinbisa.

La participación de GU/BKS/Procomsa en el Centro Canalejas ha supuesto uno de los mayores logros de la compañía, al convertirse en partner global en soluciones de herrajes, desde la fase de diseño, hasta su instalación, manteniendo al mismo tiempo el contacto directo con diseñadores, propiedad, fabricantes e instaladores. Además, durante estos cinco años, ha supervisado ‘in situ’ las instalaciones manteniendo un contacto directo, reduciendo los errores, y cumpliendo los plazos de entrega.

Adaptación a los usos del proyecto

La compañía suministró distintos modelos de cerraduras, dando solución a distintos usos como salidas de emergencia, puertas cortafuegos, viviendas… aunque uno de los mayores hitos ha sido unificar todos los modelos de cerradura con unas dimensiones y sistema de mecanizado común. De este modo, ha conseguido mejorar los plazos de producción, a partir de una fabricación estandarizada de puertas para la instalación directa de cerraduras en la propia obra.

En este sentido, Torresfire, empresa especializada en la fabricación de puertas cortafuegos para el proyecto Canalejas, destaca que el desarrollo conjunto de un sistema de herrajes fue una experiencia muy positiva, para encontrar un sistema adaptado a la complejidad del diseño.

Nuestro departamento de producción contó con toda la colaboración necesaria por parte de Procomsa para conseguir las plantillas de mecanizados que requerían los diferentes herrajes; así como el asesoramiento en el uso de los accesorios más convenientes (tornillería, pasantes, cuadradillos…) que facilitaron y agilizaron la correcta instalación de los herrajes en la obra. Además, el departamento de I+D también obtuvo toda la documental necesaria para los ensayos e informes necesarios para la homologación del producto. Todo esto, sumado a la excelente calidad del producto BKS, nos ha permitido concluir un proyecto complejo, con un elevado nivel de exigencia, diversas funcionalidades y requerimientos estéticos y de acabados muy elevados, con absoluto éxito”, relata Javier Gismero socio-director de Torresfire.